ENTREVISTA A JUAN PEDRO COSANO, AUTOR DE “NADIE PODRÁ QUERERLE COMO YO” (Espasa)

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Una interesante mezcla de novela histórica y thriller político, que “retrata los intereses políticos, nacionales e internacionales ocultos en el posible envenenamiento de la reina María Luisa”.

 

Entrevista: Susana Alonso / Fotos: Hugo G. Pellecín

¿Qué le atrajo de la reina María Luisa de Orleans y del rey Carlos II para plantearse escribir esta novela?

Fueron varios factores los que me animaron a escribir sobre estos personajes: un rey casi desconocido, que arrastraba una leyenda nefasta y que, en cuanto me acerqué a su figura, vi que en absoluto era como me lo habían dibujado; una princesa francesa, sobrina carnal del gran enemigo de la monarquía hispánica como era Luis XIV, en la alcoba real española; las sospechas de que pudo haber sido envenenada; el descubrimiento de la figura de Candamo, excepcional; el propio escenario, el Madrid del último Austria… Vi que había mimbres para hacer un buen cesto.

¿Qué encierra el «podrá» del título? ¿Por qué no escogió «Nadie le querrá como yo»?

La frase del título no es una fabulación del autor. Fue en verdad una de las últimas frases que pronunció María Luisa de Orleans en su lecho de muerte. Cuando el rey fue a verla y a intentar consolarla, ella le dijo: “Muchas mujeres podrá tener su majestad. Pero… ¡nadie podrá quererle como yo!” Hay testimonios escritos de la época que nos han traído esta frase. Y es que el matrimonio de Carlos y María Luisa, pese a sus malos augurios, fue un matrimonio feliz, de dos jóvenes enamorados.

 

«La muerte de María Luisa de Orleans interesaba a todos. Ella estaba en medio de un laberinto del que no había salida».

 

¿Qué conjeturas existen como para pensar que la reina fue envenenada?

Leí documentos de la época que afirmaban sin lugar a dudas que la reina fue envenenada. La propia María Luisa, en su lecho de agonía, lo afirmó. El informe de la autopsia de la reina da lugar a pábulos y conjeturas: tenía los pulmones negros y el tórax lleno de sangre, entre otros hallazgos que mal se compadecen con una gastroenteritis. Y que el duque de Maura, 250 años después, escribiera una biografía con el único propósito de intentar convencer al lector de que la reina no fue envenenada da mucho que pensar, conociendo al personaje.

¿Por qué y a quiénes interesaba su muerte?

La muerte de María Luisa de Orleans interesaba a todos. Ella estaba en medio de un laberinto del que no había salida. Por un lado, los cortesanos españoles y la propia reina madre, Mariana de Austria, exigían un heredero para el reino, que María Luisa no podía darle al rey, y no por su infertilidad, sino por la de él, como luego se demostró con Mariana de Neoburgo. Para el emperador de Alemania Leopoldo tenía que ser harto incómodo que la sobrina carnal de su principal enemigo, Luis XIV, fuera la esposa de su mejor aliado, Carlos II. Y, en fin, en lo que respecta al propio Luis XIV… Si su sobrina moría sin darle un hijo al rey, todo hacía pensar que este la iba a seguir pronto a la tumba. Y en tal caso, ¿qué mejores derechos dinásticos que los del rey Sol, esposo, hijo y nieto de españoles? Como al fin se demostró a la muerte de Carlos.

¿Qué hizo que fuera tan denostado el rey Carlos II?

La historia, tras su muerte, la escribe una nueva dinastía, los Borbones, que aún perduran. Y, sobre todo, yo creo que lo que lo condena es su apariencia física, su contrahechura, su natural enfermizo, su fealdad. ¡Cuántas veces nos quedamos en la superficialidad de la apariencia y no somos capaces de ver lo que hay debajo, el alma de las personas! Carlos, y hoy es de aceptación común, no fue tan mal rey, ni mucho menos, como la historia nos lo ha presentado. Lejos de ello, fue un rey digno y cabal.

 

«NADIE PODRÁ QUERERLE COMO YO va a permitir al lector inmiscuirse en la vida del Madrid del último tercio del siglo XVII».

 

¿Todos los personajes que intervienen en la novela son reales?

Excepto dos, Catalina Cueto -la amante de Candamo- y el capitán del Tercio Viejo de Nápoles Hernando de Contreras, a quien hago hijo bastardo del gran Alonso de Contreras, todos los restantes personajes existieron en la realidad: Candamo, los pintores de la corte, los escritores, los bufones, la servidumbre francesa, médicos y boticarios, cortesanos y grandes de España… Todos son personajes históricos que se ponen al servicio de la trama.

¿Ha sido muy costoso y amplio el trabajo de documentación?

Ha sido muy profundo, he leído cuantos documentos he hallado en librerías y en la red: cartas de la época, estudios, tesis, tratados, informes de autopsias, relaciones de médicos y boticarios. Ha sido un trabajo fatigoso, pero precioso al mismo tiempo.

¿Qué temas resaltaría como los más relevantes además del posible complot para envenenar a la reina?

El buen gobierno del rey Carlos, que mantiene intacto el imperio español hasta su muerte. La figura de Candamo, que en su época fue un escritor a la altura de Calderón y que hoy es desconocido. La recreación del Madrid de los Austrias. Las tensiones políticas de la época. Los muchos acontecimientos que parecen creados por el novelista (el tiroteo de Candamo, el cambio drástico del tono de sus obras tras la muerte de María Luisa, la destitución de los embajadores francés y alemán tras la muerte de la reina, y muchos más), pero que, sin embargo, ocurrieron en la realidad.

¿Qué cree que aporta esta novela a los lectores? ¿Cómo la vendería?

NADIE PODRÁ QUERERLE COMO YO va a permitir al lector inmiscuirse en la vida del Madrid del último tercio del siglo XVII. Va a ser, con todo detalle, espectador de su vida y de sus intrigas. Se va a ver inmerso en una trama de novela negra que lo va a tener en vilo hasta el final. Va a conocer de primera mano cómo un amor destinado al fracaso, triunfa. Y va a ver de cerca la realidad de España en una época de belleza inigualable. Solo por eso deberían asomarse a sus páginas. Aunque esté mal que yo lo diga, por supuesto, pero ya se sabe aquello del caballo y el ojo del amo…

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